Estoy segura de no descubrir nada nuevo para nadie si digo que parece ser que los malos siempre ganan, incluso cuando en algunos, poquísimos, casos los pillan y los meten a buen recaudo.
Ellos dirán seguramente que les quiten lo bailao y pensarán que lo volverían a hacer de tener las mismas oportunidades, y que no se arrepienten de haberlo hecho.
Si lo pienso tengo que reconocer que dentro de mi vida, sujeta firmemente a los deberes de la ley de Dios, y a las buenas costumbres, la única ocasión en la que disfruté hasta el extásis fue una en la que saqué los pies del plato y me puse el mundo por montera. Fue por amor, como pasa a menudo, aunque todos tenemos claro que el primer motivo para fallarle a Dios es el dinero.
Pasados unos días de mi juicio, los suficientes, para haber digerido, que no aceptado, la sentencia asombrosamente desfavorable para mí, me hago esta reflexión..., Pero ¿Realmente hay que cumplir las normas morales? ¿Para qué, si se puede saber? ¿Para que maridos hijosputa, socios estafadores, y jueces inútiles se ceben porque tú has actuado con honestidad?¿Porque has creido que la verdad acaba triunfando? ¡Dios mío, que puerilidad!
Hoy se que hay que mentir, hay que utilizar documentación privada, hay que grabar conversaciones ilegalmente y presentarlas, hay que calumniar, que algo queda, hay que llevar testigos falsos, que previamente has tenido trabajando a tus órdenes sin papeles, y que van acojonaditos a decir lo que tú quieras sin rechistar. Se puede mandar romperle las piernas a alguien, hay que dejar de cumplir acuerdos, haya que incumplir las normas por norma, pero no por reivindicar como lo hacía yo antes inocentemente, el exceso de normas estúpidas que la mayoría cumple, para que esos hijosputa de los que antes hablaba, puedan actuar impunemente utilizando, para empezar, la debilidad del contrincante, que en realidad cae tan mal...
Mi consejo es : NO CUMPLAIS LAS NORMAS ESTABLECIDAS, ESTAN HECHAS PARA LOS PARDILLOS. SI QUIERES TRIUNFAR , SE MALO. LOS MALOS SON LOS FUERTES Y LA LEY LOS PREFIERE A ELLOS.
1 comentario:
Perdón por la intromisión.
Hay buenos motivos para obrar el bien. Por amor al bien en si mísmo. Y por ser merecedores de confianza.
Es MUY duro sufrir la injusticia. Pero somos lo que hacemos y lo que decimos. Tanta amargura es comprensible, pero no es el camino.
Si tenemos palabras de desesperación, no solo reflejan nuestro estado de ánimo, si no que nos retroalimentan y se graban más profundo en nuestro interior.
Así es mejor es perdonar y olvidar que guardar rencor. Es incluso mejor "fingir" buenos sentimientos, aunque nos salgan con dificultad, a dar salida a los prontos que hieren a nuestro prójimo.
Espero que el tiempo haya cubierto tus heridas, y que hayas encontrado algo de paz.
Un saludo.
Publicar un comentario